viernes, 31 de diciembre de 2010

31 de diciembre

Hoy es el último día del año.

Y no se ve que sea el último de nada... es decir: el último día que hace calor, el último día en que la gente se enferma o el último de fiesta (todavía resta el día de Reyes), pero no es el último de nada, ni de la vida de nadie (algunas personas deciden que es el mejor día para terminar con sus vidas, pero fuera de eso nadie termina [cambia] su vida exactamente el 31 de diciembre. Lo que sí me va a pasar seguramente, es que me costará mucho trabajo acostumbrarme a escribir 11 en vez de 10, me pasa mucho pero al menos este año ya se tiene la costumbre de escribir un 1 en lugar del 0, no que este año, yo siempre terminaba escribiendo 00 por la mala maña de anteponer un 0 y luego terminaba todo encimado en 10, ¡¡¡peor escribir 2010!!!

Este año me deja muchas buenas experiencias: mi mejor amigo por fin conseguió a su amor ideal, mi amor ideal por fin terminó la escuelita, yo por fin me fui de vacaciones solita y medio aprendí a tocar la guitarra, jeje. Este año no tuve ninguna recaída de aquella enfermedad malvada, la Bichita no tuvo gatitos (ja... está operada) y al parecer no reprobé ninguna materia (todavía está por confirmarse), aprendí a montar y experimenté frío invernal como nunca, lo malo fue que leí muy poquito, conocí muy poca gente, desde mayo de este año no pude conseguir trabajo... seguramente porque quiero cosas raras (empleos de fines de semana en trabajos de oficina y no más de 8 horas además que paguen más del mínimo jojojo). No aprendí a tejer como había prometido... bordé demasiado poco... subí muchos kilos de peso, eso si me tiene muy preocupada, ¿será por mi edad que ya no puedo fácilmente bajar los kilitos?, aunque aun estoy joven jijiji, y finalmente me enfermé con una de las peores gripes experimentadas en el cortisisimo tiempo (ajiu) que llevo viviendo en esta hermosa tierra, gripe que ni siquiera me deja respirar ni olisquear lo peor es que no me da tós y yo ya la estoy esperando para curarme, pero nada, empezó este lunes... es horrible.

El año que vendrá en diez horas promete mucho, los años nones recibo grandes noticias y propuestas de trabajo, los pares son continuación de lo que sucedió en los nones, para ejemplo: 2005 entré a la universidad; 2007 mi novio de aquellos años me obsequió en mi cumpleaños un iPod Touch; 2009 recibí mi beca escolar y conocí a mi noviecito actual.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¡¡¡Expectativas!!!

He vuelto después de más de dos meses, regresé para no fallarle a mi único lector (el cual soy yo) y por ello es que regreso a escribir una vez más, lo malo es que me he quedado sin ideas (si es que alguna vez tuve una). Sólo puedo decribir la indescriptible presión que sentimos muchos al llegar a estas fechas, es decir, acercandonos a la navidad. Muchos se sienten muy solos, otros muy tristes, otros más presienten cambio y una sensación de bienestar que les provoca el advenimiento de tiempos mejores, yo más bien y contrario a una de las primeras publicaciones que hice en este espacio, simplemente no siento nada... nada de nada. Ojalá pudiera percibir aquellos Aromas de Temporada (asi se llama aquella entrada) pero no, posiblemente se deba al aire patriótico que rige nuestro país debido a la conmemoración del Bicentenario y el Centenario de la independencia y la revolución respectivamente.

¿Qué nos deparará el futuro?, he consultado una página de internet y menciona lo que todos queremos oir, que no debo discutir con mi pareja, que necesito estar equilibrada para una probable manipulación laboral, que el dinero vendrá viento en popa y que mi salud está de pelos, pues si, muy lindo, pero, ¿será cierto?, es decir, si yo supiera que el mundo va a terminar y solo yo lo sé... ¿le diría a la gente?... yo creo que no... recuerdo que recientemente me preguntaron eso y sólo respondpi algo que hasta a mí me dio miedo "dejaría que pasara el tiempo, pero justo cuando esté a punto de acabarse el lapso de tiempo predestinado haría publica la noticia para que no hubiese tiempo de escapar, así, todo el mundo moriríamos inevitablemente y yo no moriría solo de la culpa por no haber podido decirle a la gente, solo que no se los dije a tiempo", jeje.
Lo anterior es con un afán de una indescriptible ansia de espectativas que necesitan los mexicanos, un papá grandote que no le tenga miedo a nada y que sea justo, algo que nos saque de este hoyo cultural, emocional y hasta de inseguridad, pero de no ser posible (lo siento mucho habitantes de los demás países del planeta) que alguien nos aniquile y ojalá el mundo vuelva a ser repoblado por otra especie animal más inteligente que la nuestra, la cual no ha hecho nada por nuestro hogar, nuestro eternamente bello planeta tierra.

jueves, 16 de septiembre de 2010

¡Arriba México!

Me siento algo culpable, ¿cuál era el termino que se hizo muy popular a finales del siglo pasado en la Ciudad?... ah si: malinchista, sí, así me siento, bueno no exactamente malinchista, pero si considero despreciables estos festejos, es triste que todos nos quejemos de la inseguridad, de la pobreza, de la desigualdad y que en un día como este se nos olvide pronto que estamos enojados porque queremos estar e la fiesta. Mi inconformidad es esa, es decir, hasta cuando vamos a dejar de tener dos caras: me duele en el alma tener que ignorar el cumpleaños de uno de los países más bellos del mundo, pero festejandolo solo hacemos como si quisieramos prolongar esta ya de por sí larga estadía a la inseguridad y a todas aquellas desigualdades de las cuales nos quejamos a diario. Con esto no estoy diciendo que México sea nuestros dirigentes corruptos y cerrados, lo que trato de transmitir es que nosotros mismos estaremos permitiendo que seamos tomados por unos faltos de escrúpulos o tibios por aquellos dirigentes pues "un día te quejas, pero si te doy tu fiestecita se te quita lo trompudo y te la pasas muy felíz, quiere decir entonces que estás muy contento con la situación en la que estás".
Lo que hice ayer fue la manifestación de la posición que todos los mexicanos deberíamos sostener en contra del fanatismo casi militarizado que quieren imponernos las instituciones con mucha ayuda de los medios de comunicación. Sé que esto de manifestarse da lugar a dudas y se piensa que me fui vestida de nopal a Los Pinos a aventar tunas, nada por el estilo, lo que en realidad hice fue ser indiferente a todo lo que sucedía, a mi alrededor escuchaba cantos, fiestas, cohetes por todos lados pero para mi fue un miércoles cualquiera: que hace 200 años el cura Hidalgo llamó a los Novoespañoles a reaccionar contra la españa debilitada por Napoleón es algo que agradezco, aunque pudo haber sido mejor y lo que no fue en mi año no fue en mi daño; que hace 99 años y 11 meses con 26 días una bola de hombres se hartó de la miseria "porfiriana" y derrocó al villano iniciando así la militarización del país por 30 años aproximadamente es algo que para nada agradezco, pero que una vez más: pudo haber sido mejor llevada a cabo y sobre todos, mejor sostenida.
La finalidad de ser indiferente no es un desapego total a mi país, sino que no quiero estar felíz olvidandome de todo lo horrendo que hemos estado viviendo a lo largo de estos años. No quiero ignorar que la inflación sigue aumentando, que somos el país con mayor obesidad en el mundo, que estamos entre los primeros puestos de secuestros, que las mujeres son encarceladas si deciden sobre sus cuerpos, que una fracción muy pequeña de los estudiantes que inician la primaria terminan la universidad, y que esos mismos se ven en la necesidad de mudarse de país, y solo regresar corrupto porque no hay oportunidades, y lo más penoso y quizá hasta vulgar: que la mujer más hermosa del universo (después de haber relacionado la seguridad [una respuesta tonta] con la familia) es mexicana... para llorar.

domingo, 8 de agosto de 2010

Regreso a clases...

Voy a extrañar estas vacaciones, sobre todo porque son las que más he disfrutado, y no es para menos, ya que: casi todos los días me desperté a las 11 de la mañana, leí como cuatro libros, recibí regalos de cumpleaños inesperados, en casa había visitas inesperadas y terminé algunos proyectos que tenía inconclusos, por eso es que extrañaré estas vacaciones. Lo que me espera no es tan agradable como lo vivido, entre otras cosas debo ser la brillante estudiante, competir con mis amiguitos en vez de colaborar con ellos, hacer "relaciones" con el mayor número de personas posibles para asi poder decir que tengo gente que me respalda, aprender a lo largo de estos cuatro meses y finalmente probar mi aguante en un examen, exposición, trabajo o todos los anteriores.
Lo malo de regresar a clases es que conocer gente nueva se ha quedado como una cosa más del pasado, en mi escuela es difícil renovar a las personas que asisten a clase, porque casi nadie es capaz de avanzar tanto (a los últimos semestres), por ello es que ni siquiera de otros plateles podemos hacer nuevas "amistades", este curso escolar conoceremos a tres profesores nuevos, que espero no sean demasiado exigentes, mis ganas de ser estudiante no están totalmente renovadas, necesitaba una semana más de vacaciones y sería suficiente...
Lo peor es que no estoy lista: no compré utiles, nos compré la mochila que tanto busqué, no estudié nada (jaja, qué super nerd) ni revisé los programas de estudio (y dale) , por ello es que no me siento preparada, mañana que esté allí seguro haré el oso de mi vida... ojalá no, pero bueno, espero que ya que me estoy imaginando estas cosas pueda estar prevenida mañana que entro a las siete y me levanto a las cuatro y media, deséenme suerte.

martes, 20 de julio de 2010

Mi incesante abuela


Hace más de un mes llegó a casa mi abuelita paterna, una mujer menudita y bajita de voz grave, que es tan mandona como yo holgazana. No la culpo porque ha tenido una historia difícil pero digna de contarse: resulta que nació en 1936 en Ciudad Ocampo, en el estado de Tamaulipas, como una de tantos hermanos (en total 10), nieta de un español de tez blanca bronceada (característica que marcó a la familia en aquellos tiempos pues la población solía ser trigueña y que aún nos persigue). Desde niña fue obligada a trabajar y educada por un hombre extremadamente controlador y macho que instruyó a sus hijas en venerar al hombre que tenían a su lado. Cuando creció, su hermana mayor la llevaba como acompañante a las fiestas y bailes de la región, a la edad de 16 años conoció a un hombre siete años mayor que ella que le "habló bonito", ya saben, la clásica táctica para convencer a las chicas inocentes y crédulas, finalmente (eran los años cincuenta qué podemos esperar) el hombre aquel decidió robarsela y llevarla a vivir a una población cercana. La abuela tenía dieciocho años cuando por fin dio a luz a papá.
Desde que la abuela decidió mirar a mi abuelo con ojos coquetos terminó su vida, es decir, terminó su YO conciente y empezó un ir y venir de preocupaciones, una vida de abusos, de maltratos, de carencias y de injusticias.
Existe una teoría en algun lugar de un viejo libro el cual establece que las mujeres siempre nos enamoramos del hombre con mayor parecido a nuestro padre, y según se dice, nuestro primer amor es nuestro padre, algo semejante le sucedió a mi abuelita: se enamoró de un hombre que era la réplica exacta de su padre del que se supondría estaba escapando. Tuvo diez hijos, pero debido a aquella vida de abusos, carencias e irresponsabilidad, sólo le sobrevivieron cinco, papito fue de los afortunados, pero por ser el primero le tocó la peor parte. Papá dejó a su madre a los quince años, mudandose a la Ciudad de México y conociendo diez años después a mamá.
Mi abuelita aguantó esa vida de abusos hasta los setenta años, lleva seis años de "viudéz" y toda una vida de veneración a la imagen de los hombres. Actualmente, mi abuela no puede ver a un hombre cocinando o lavando los trastos, al parecer está totalmente sorbida por el dinero, y esto lo comento porque para ejemplo tenemos a que uno de mis tíos es chef de toda clase de comida mexicana, la abuela tolera que ese tío realice ese tipo de trabajos porque está remunerado, es decir porque recibe cierta paga; le he explicado hasta el cansancio que las mujeres que son amas de casa trabajan en la casa como locas, y si les pagaran el trabajo que realizan en todo el día igualarían (quiero exagerar) o hasta pasarían el sueldo que recibe un hombre en una jornada laboral, pero no logra comprenderlo, quizá es por todos los días que ha visto pasar en su larga vida. De todas formas, ella es la madre de mi padre, mi padre es una gran persona de esa forma puedo inferir que mi abuela es también una gran persona y que quizá aún no la conozco bien.

domingo, 11 de julio de 2010

O Sole Mío (hablando de soledad)

Ya empiezo a pensar en la soledad... me encantaría sentirme bien en ese estado, al parecer hay personas que lo logran, pero yo soy un ser sumamente social: con una familia de 6 individuos, en mi casa jamás se está sólo.¿Qué se siente no ser correspondido?, un enorme vacío en el estómago, una soledad y desesperación casi insoportable, ansiedad que provoca un picor en los pies, dan ganas de gritar para no escuchar los pensamientos, se puede correr kilómetros con tal condición en los pies, pero es preferible vivir el dolor. A veces creo que los seres humanos somos masoquistas porque nos gusta vivir el duelo de todo, si no es obligatorio, entonces ¿por qué debemos vivirlo casi como si fuese ley de la vida?.
A veces me pregunto si la soledad es el camino idóneo... me respondo que nunca se está solo en este mundo. No importando que no se cuente con una pareja estable se puede tener amigos, conocidos y si es posible parejas efímeras, de aquellas que podemos tener un esbozo de compañía, un retazo de muestra de cariño.
Aqui también entra a colación la fidelidad, ¿se puede?, ¿el concepto de fidelidad está bien sostenido?, es decir ¿conocemos las fronteras de la fidelidad?, ¿sabemos qué límites existen?, ¿todos lo sabemos?, no verdad, esas son cuestiones de suma importancia que no debían dejarse de lado para convivir en una relación sana, sin embargo no se les considera, a la mejor por ello llega la soledad sin que se pueda evitar, por la ruptura de contratos firmados a ciegas, sin conocer a lo que se está -cada individuo- enfrentando.

domingo, 13 de junio de 2010

Musa habitual

¿Se han despertado alguna vez con desesperación y hasta con un picor de pies que los hace tallarselos para quitar dicha dolencia? Si la respuesta es sí tenemos un agudo grado de ansiedad, si la respuesta es no, tenemos a un negado al estrés, ja, claro que todos tienen excusas para cualquier cosa de esas, por ejemplo algunas personas que me rodean aseguran no presionarse tanto para realizar las mismas actividades que yo hago con mucho sufrimiento y estrés, sin embargo ellos caen enfermos del estómago, de las vías respiratorias o de problemas más agudos que tienen qué ver con la psicologia.
Quizá este blog empiece a sonar a portal médico, pero más bien es un compendio de los muchos problemas que tenemos los humanos de la actualidad, esto lo pienso hoy que estoy preparando un trabajo escolar para prevenir los problemas de salud en los trabajadores, la asignatura es ergonomía... ésta posiblemente a que nosotros ya no podemos adecuar las jornadas laborales o las condiciones de trabajo, si no que debemos adecuar los espacios de trabajo a nosotros, digamos que estamos haciendo que los puestos de trabajo se están volviendo una extensión de nuestro cuerpo y por ello debe ser armonioso con la persona que lo utiliza.
La ansiedad es un claro ejemplo de que se es humano y se vive en el planeta tierra en el mundo occidental, con empleos, salarios, carreras y familias; terminar con esta vida occidental sería el acabóse del sistema capitalista y de la prisa de las personas por conseguir todo al menor precio, a la mayor velocidad, a las leyes de la oferta y la demanda y a los problemas de salud por estrés como la ansiedad, la gastritis, las manías (por ejemplo la dicotilomanía que trata de las personas que se arrancan el pelo y juguetean con su raíz), la depresión, las hemorroides y hasta las que tienen qué ver con problemas del sistema inmune que es el que nos defiende para combatir cualquiera de las enfermedades infecciosas que quieran atacar a nuestro cuerpo. A lo que voy es que tenemos un caso como el del huevo y la gallina: quienes quieran acabar con las enfermedades de tipo nervioso que implican estrés y manías debe primero erradicar de la faz de la tierra el sistema capitalista que es el que nos presiona para entrar al mercado laboral y siempre ser el mejor, pero para ello debemos ser sanos, pero sólo se es sano sin capitalismo, de modo que necesitamos un break del mundo, y sólo de esa forma lograremos no enfermarnos ni enloquecer.

sábado, 24 de abril de 2010

Rarezas

La vida sigue a pasos agigantados, yo quisiera saber hasta cuándo mi vida regresará a la normalidad acostumbrada... sé que es algo cobarde de mi parte no poder enfrentarme a lo que vendrá, pero es una defensa natural "el miedo a lo desconocido". Como no sé qué va a suceder en el futuro prefiero que regrese a lo que era, porque como alguna vez mencionó mi profesor: "la gente mayor siempre dice que los viejos tiempos eran mejores, y es fácil justificar esta preferencia porque el pasado no es incierto, el pasado ya fue vivido por nosotros, en el futuro no tenemos certeza de absolutamente nada por eso nos aterra" Bravo.
Tengo miedo de todo, de las relaciones amistosas que pueda perder, de las que pueda ganar, de aquellas que por falta de dedicación y descuido se terminen, y aquellas que al iniciar causen problemas. Soy un ser rutinario, eso es verdad, pero ello me ha llevado a conseguir lo que ahora tengo, y lo que ahora tengo es mucho, y no lo quiero perder, puedo ganar mucho más, pero creo que es suficiente. Me siento extraña, y sé que estoy divagando como si hubiese fumado algo más verde que el tabaco, pero debo expresarlo, sobre todo en este espacio que es mío y que sólo unos pocos leen (gracias, por cierto).

viernes, 26 de marzo de 2010

Vida sin vida

Recientemente me he enterado que padezco una enfermedad grave y casi casi mortal. No puedo hacer nada porque esta enfermedad no se cura... toda la semana pasada lloré y lloré porque sentía que mi vida se iba como si le hubiera bajado al excusado. Ésta semana ya es menos doloroso, ya casi no lloro, contárselo a las personas me ayuda en extremo pero también odio que me miren con compasión.
Recientemente, mientras viajaba hacia a mi casa me topé con unas chicas que hablaban sobre "la planeación" de sus vidas, se preguntaban entre ellas cuándo tendrían hijos y cuando se casarían y terminarían de estudiar, me dió asco escucharlas, quería meterles una bomba de inodoro en la boca (he hablado demasiado del inodoro, seguramente porque me la paso allí), me sorprendía la forma en la que todos (y lo digo en serio) creemos que nuestros problemas son en verdad obscuros, que algo que hagamos bien o mal cambiará al mundo, eso me provoca mucha risa, me parece que todos nos creemos tan protagonistas de nuestras vidas y jamás volteamos a vernos con ojos ajenos para ser nuestros propios críticos y reirnos de nosotros, si no todo lo contrario, nos encerramos en nuestras burbujas y vivimos nuestra vida creyendo que son episodios como los que aparecen en las series de televisión. Es por ello que creo que estoy aún más sin ganas, si siempre fui depresiva ahora lo soy más porque veo a la gente inmersa en problemas que no vale la pena solucionar. Algo que valdría la pena sería un proyecto magnánimo, algo que de verdad cambiara las vidas de muchos y beneficiara a todos por igual... pero no, somos tan egoístas, que no nos damos cuenta de eso, y preferimos sonreír a la inexistente cámara que proyecta nuestra serie de televisión.

martes, 23 de febrero de 2010

Y Bostezar en la Tormenta, jajaja


Desde hace mucho tiempo, he venido escribiendo una novela.
Mi hermano mayor me ha pasado esta obsesión por la literatura, y por ello decidí hacer la que escribo desde que tenía trece años.
Dan Brown decía que escribía para los lectores, es decir, alguna vez fue lector (como todos) y siempre quiso que alguien crease algo mucho más detectivesco, por lo tanto, y dado que nadie escribió como lo deseaba se puso a redactar, así nació el Código Da Vinci.
Yo no creo que escribir para los lectores sea un buen camino, yo siempre he pensado que el arte sale del corazón, y si se hacen las cosas mecánicas entonces no lo hicimos con el alma. Mi novela tiene mucho de mí, me enorgullece mucho saber que solo otra persona además de mí la ha leído (y eso con sus reservas porque la leyó cuando aún no terminaba la secundaria), no sé si su contenido sea totalmente inédito, pero si puedo decir que al releerla, el estilo, algunas palabras y hasta el tipo de letra (porque la escribo a mano) me transportan al lugar (emocional, físico) justo en que lo produje. Algo que me tiene muy consternada es que últimamente no he creado demasiado, creo que me he vuelto más creativa como solucionadora de problemas que como novelista, escuché por allí que algunas veces el entorno influye en la consagración de ideas, concluyo con ello que seguramente paso mucho tiempo haciendo cosas que carecen de calidad y las que la poseen son realmente pocas, el tiempo que paso con mi pareja por ejemplo es bastante enriquecedor e intenso.
Mi novela se llama "Y Bostezar en la Tormenta" suena bastante rimbombante, por eso me gustó ese título. Los personajes son los ideales de seres terrenales, y a pesar de ello es sumamente erótica, demasiado sensual diría yo. Por practicidad he eliminado los comentarios que hago sobre ella y he permitido que los personajes se expresen a sus anchas, de una vez menciono que se trata de una familia que se encuentra en problemas, lo demás es información clasificada.
Dudo que algún día alguien desee publicarla, al menos quisiera transcribirla para mi, de esa forma no tardaría siglos en descifrar aquellas patas de araña de los años noventa que yo llamaba letras.

martes, 9 de febrero de 2010

Extraña pasión: el cine

Mañana miércoles, el cine es (lo es en teoría) más barato. Se supone que los boletos están a mitad de precio. En México, las grandes empresas de cines intentan que la gente piense que realmente se está dando a un precio más bajo el boleto, cuando lo único que hacen es reducirle aproximadamente diez pesos. Fuera de todo eso, ir al cine es una adicción socialmente aceptable, podemos pensar que es un hábito bastante extraño que tenemos casi todos los seres humanos modernos (que vivimos en esta vacía y materialista vida).
Es extraño que viviendo la vida tan apresurada que llevamos ahora, podamos hacernos de tiempo para asistir al cine, con la finalidad de estar simplemente sentados durante dos horas o más, sin hacer ruido, sin hablar con el de al lado y de hecho, compartiendo el lugar con bastantes personas por llevar a cabo el siemple propósito de ver una historia en una pantalla jumbo. La razón quizá pueda ser el morbo colectivo que sin querer llevamos todos grabados en nuestros genes (un amigo bioquímico seguramente me regañará por el anterior comentario), morbo que nos hace buscar las endorfinas necesarias para producirnos placer de ver las situaciones de conflicto de alguna persona y cómo las soluciona o termina con ellas. Otra razón podría ser que una historia en una pantalla grande nos hace creer que no somos nosotros, como si fuesemos otra persona, la persona que vemos en la pantalla y vivimos sus aventuras, sus experiencias olvidandonos de nuestra (algunas veces, no hay que ser tan tajantes) caótica existencia.
Particularmente me declaro total fanática del cine, me encanta ver historias, pero extrañamente me gusta mucho más leer. Cuando leo me pierdo en el texto, olvido todo lo que hay a mi alrededor y me deleito con mi imaginación y con las palabras escritas por el autor, ¿será porque es un ejercicio un poco más intelectual?.
Con todo lo anterior acotado, no podemos comparar los dos artes, porque uno de ellos puede realizarse en pareja, con la familia o inclusive en solitario si así se desea, pero la lectura es un proceso más introspectivo, más intelectual. De los dos se aprende, de eso no me queda la menor duda, aunque si podemos decir que de la lectura podemos aprender a escribir de una forma más correcta (independientemente de que sea un texto técnico o científico) en cambio en el cine, no nos volvemos buenos directores de cine por ver muchas cintas, uno es más intelectual y el otro es más artista. Elegir a uno de los dos será determinado por los objetivos de la persona, pero yo creo que es mejor practicar ambos paralelamente, entiendase que se han hecho grandes películas inspiradas en buenos libros, además, el cine sería un fiasco sin los brillantes guiones de los que han practicado la lectura y la cinefilia simultáneamente.

jueves, 28 de enero de 2010

Amor o enamoramiento? (Segunda parte)

Como lo prometí desde hace ya bastantes meses, aquí va lo que pude invstigar con mi pareja acerca de las diferencias entre el amor y el enamoramiento, en mi -bastante-particular punto de vista las diferencias no me importan y creo que hasta es harto ocioso dedicarse a desenmarañar un misterio que a nadie le viene ni le va, pero creo que es de considerarse sobre todo porque mi pareja definió lo que sentía por mí haciendo una comparación entre estos dos conceptos (un muy amargo soporífero), pues bueno, esta persona comentaba que el enamoramiento es apasionado y doloroso, cuando se vive en ese estado, el interés del enamorado es que su pareja sienta exactamente lo mismo por él; el enamorado se la pasa pensando casi obsesivamente en su pareja y cree que se ha sacado la lotería con ella pues piensa que es perfecta y que no debe dejarla ir, siente que es su obligación ser detallista y quiere siempre agradarle aunque algunas veces resulte empalagoso, lo que me pareció bastante alarmante es lo que me dijo para advertirme que ese no es el camino correcto: hay personas que se quedan en ese estado casi para siempre y cuando el enamoramiento termina y el enamorado se da cuenta que su pareja no es tan perfecta y comienza a encontrarle errores se muda de una relación a otra en la que posiblemente vuelva a confundir la emoción de comenzar algo nuevo con el amor.

Por otro lado, el amor es consecuencia de un ejercicio de seguridad y amor propio, no tiene nada qué ver con la egolatría pero si debemos ser seguros para poder amar sin que sea doloroso. El amor no acepta que se ame "a lo bestia", eso no existe para la persona que ama en serio. Quien ama de verdad acepta que su pareja tiene errores y virtudes y se ayudan mutuamente a alcanzar los objetivos que les provoca felicidad. Quien da amor deja de pensar individualmente para pensar en pareja sin descuidar sus propios objetivos, además permite a su compañero vivir su vida proveyéndole espacio e intimidad, por eso es que yo le decía que "era una persona iluminada" porque supuestamente él ya había llegado a practicar el estado del amor*, y por cierto me culpó de no sentir lo mismo que él (extraño: en la etapa del enamoramiento, el enamorado se preocupa de la reciprocidad de sus sentimientos, las personas que aman no, ¿por qué él me culpó de algo por lo que no debería siquiera preguntarse nada?), me dijo que yo estoy justo en el enamoramiento, me dio igual porque en realidad no creo que eso sea relevante, tengo que aceptar que lo amo con locura pero no es necesario acotar lo que siento por él para satisfacer mis instintos geeks, para mí es suficiente estar con él y que me mire con sus pestañas de mariposa.

*A propósito, para los seres iluminados que "aman", la fidelidad no es consecuencia de saber amar, en su lugar se tiene el sentimiento de la lealtad, que es algo así como respetar a tu compañero de vida sin la necesidad de atarse a él totalmente (es algo inverosímil, pero a la mejor existe (yo lo dudo)), es decir, no es necesario ser fiel hasta la muerte.

martes, 12 de enero de 2010

¿Para que existirá el sexo?

Ello es una pregunta que seguramente deben hacerse miles de jovencitos religiosos a los que se les abren las puertas de la sexualidad sin poder responderse absolutamente nada. Y es que es preciso que esos chicos se pregunten para qué sirve porque segun sus religiones (no todas, claro está) el sexo es malo, y si lo practicas estás en armonía con tu yo malvado... ¿será?, ¿será posible que algo tan delicioso, tan íntimo y personal haya sido creado por un dios que desea burlarse de nosotros, un dios que nos pone las herramientas de placer al alcance de nuestro cuerpo pero que nos prohíbe y nos castiga si las utilizamos?, ¿no es algo tan contradictorio como el "árbol del bien y del mal" que se encontraba en el edén como esperando a que alguien hiciera algo con él?, si no ¿por qué puso [Dios] una trampa a sus dos creaciones divinas (Adán y Eva)?, ¿tenemos en realidad a un Dios tan celoso, envidioso y tramposo que se empeña en poner pruebas de fé a sus hijos?, no lo creo. Creo más bien, que tenemos una sexualidad tan desviada que nos frena para experimentar el placer a todo su esplendor. Imagino que la gente se compara con algunas bestias de la naturaleza al momento de tener sexo y se cohíben para no ser iguales a ellos, aunque todos sabemos que si algún día tuvimos la capacidad de razonar, ese día se ha quedado muy lejos. Pero he desviado mi punto, decía que el sexo es algo tan místico que muchas poblaciones antiguas lo utilizaban como método para establecer alianzas, o como decía Dan Brown en su Best Seller: hieros gamos era la forma por la cual los antiguos podían ponerse en contacto con Dios, esto consistía en tener relaciones sexuales con sus parejas para encontrar un balance espiritual y mediante el orgasmo, su mente se ponía en blanco y hablaban con dicha divinidad.
Algo semejante desearía que sucediera con la sexualidad actual, pero no me molesta que la mayoría de las personas sean egoístas y hedonistas al momento de buscar posibles parejas para tener sexo, pues la sexualidad es propia, aunque si un orgasmo es compartido (los dos llegan al mismo tiempo) se experimenta una verdadera comunión y aquellas alianzas de nuestros antepasados se vuelven plausibles entre una pareja que se ama y una que se conoció en la cama.

jueves, 7 de enero de 2010

Necesidades

Últimamente me he sentido bastante necesitada de alimentar el alma, es preciso hacer notar que estas han sido las vacaciones (por así decirlo ya que no salí de la ciudad para na-da) más largas de mi vida, y eso que aún me falta bastante: poco menos de un mes. Quisiera hacer de todo, se supone que aprenderé a tejer, terminaré de bordar, escribiré como es costumbre desde hace once años, leeré más libros que en cualquier otro periodo de mi vida, seguiré fastidiando a mi amor insistiéndole que esté conmigo, o molestando a mamá y papá llegando tarde y disculpándome mucho y además, saliendo con el único mejor amigo que tengo y que ha salido de vacaciones, por lo tanto estando sola y suplicando un poco de amor... qué deprimente.
Sé que algún día encontraré a personas que -como contaba el año pasado- padezcan un poco de sinestesia, según he leído, las sensaciones (son muy similares a las que producen drogas como el LSD) se intensifican cuando se padece depresión. Yo no creo estar deprimida, si un poco melancólica, pero no deprimida, aunque me doy cuenta que desde la segunda mitad del año pasado hasta ahora no me siento felíz ni plena. Imagino que es porque he hecho cosas demasiado malas, como romper el corazón de la persona que más amaba, considerar todo el tiempo que la única forma de estar con alguien esplendoroso es en las totalmente impersonales habitaciones de un mugriento hotel, o pensar que si yo no estoy sufriendo todos los demás tampoco. No obstante todo lo anterior, estoy bien, o al menos creo estarlo, además según me ha dicho mi hermana, si alguna enfermedad certera tengo es la Hipocondría, aunque debido a esta nueva y mal empezada relación estoy a punto de aceptar que experimento un poco de personalidad límite (aquellas mujeres border line), un padecimiento que ataca principalmente al género femenino y las hace sentir una extraña obsesión por sus parejas, suelen tener conflictos continuos y habitualmente son ellas las que piensan que sus parejas las van a abandonar, esta situación fastidia hasta el hartazgo a su compañero quien decide terminar la relación, y ellas se deprimen fuertemente y algunas si no son atendidas pueden llegar al suicidio, uy, prefiero nunca llegar a tanto, pero el desamor provoca casi todos esos extraños comportamientos y yo que me la paso rogando por migajas de cariño.