
Otra cosa para irse de espaldas es su sistema de transporte, utilizan unos vehículos que aparentan ser viejitos pero son relativamente nuevos, eso sí, son de grandes dimensiones y a duras penas pueden sortear las ya de por sí reducidas y angulosas calles del centro, también tienen motores grandes y sus asientos son bastante incómodos, suerte para los habitantes que la mayoría de sus traslados son menores a cuarenta minutos, hasta en ese punto creo que sus usuarios de transporte público tienen mejor salud que los de nuestra ciudad (Distrito Federal, México) quienes -como decía el profesor Raúl Soto- están acostumbrados a brincar y rebotar en sus asientos.
Lo que me fascina es el aire de ciudad intelectualoide que se respira a cada paso que se da. Cualquier restaurante, expendio o hasta tiendita tiene un nombre memorable, y algo que nos quedó muy claro a mi novio y a mí es que allí al menos a los estudios de arte y de pintura los dejan coexistir con los habitantes normales, característica que acentúa mucho más su "personalidad" culta e instruída.Las minas son cosntrucciones que erizan la piel, desde El Pipila se pueden observar como si fuesen castillos medievales, quisimos ir, pero no fue posible porque aún se encuentran en funcionamiento y no permiten la entrada a visitantes, salvo casos excepcionales, pero no quisimos tentar a la suerte, lo único que pudimos visitar fue Minas de Cata y su bella iglesia.
A pesar de haber ido en días de lluvia, el clima es cálido, sin importar que esté nublado y con viento, siempre se respira un clima templado y lo mejor de todo es que no por ello hay mosquitos, al parecer hasta la madre naturaleza ha beneficiado a esta ciudad oculta entre sus serranías para ser el destino turístico por excelencia.
Mención honorífica para un establecimiento que a pesar de encontrarse escondido en una pequeña calle del centro tiene mucha clientela: Tuk Tuk, un restaurante de comida oriental de-li-cio-sa que está abriendo sucursales en muchas partes de Guanajuato que puede expandirse mucho más y que tiene una manera peculiar de ofrecer su platillos que... bueno, es mejor que los prueben (http://www.tuk-tuk.mx/#!__guanajuato), ojalá puedan darse una vuelta pronto y no solo en el Festival Cervantino, la ciudad es hermosa aunque no se encuentre en festividades.