Ello es una pregunta que seguramente deben hacerse miles de jovencitos religiosos a los que se les abren las puertas de la sexualidad sin poder responderse absolutamente nada. Y es que es preciso que esos chicos se pregunten para qué sirve porque segun sus religiones (no todas, claro está) el sexo es malo, y si lo practicas estás en armonía con tu yo malvado... ¿será?, ¿será posible que algo tan delicioso, tan íntimo y personal haya sido creado por un dios que desea burlarse de nosotros, un dios que nos pone las herramientas de placer al alcance de nuestro cuerpo pero que nos prohíbe y nos castiga si las utilizamos?, ¿no es algo tan contradictorio como el "árbol del bien y del mal" que se encontraba en el edén como esperando a que alguien hiciera algo con él?, si no ¿por qué puso [Dios] una trampa a sus dos creaciones divinas (Adán y Eva)?, ¿tenemos en realidad a un Dios tan celoso, envidioso y tramposo que se empeña en poner pruebas de fé a sus hijos?, no lo creo. Creo más bien, que tenemos una sexualidad tan desviada que nos frena para experimentar el placer a todo su esplendor. Imagino que la gente se compara con algunas bestias de la naturaleza al momento de tener sexo y se cohíben para no ser iguales a ellos, aunque todos sabemos que si algún día tuvimos la capacidad de razonar, ese día se ha quedado muy lejos. Pero he desviado mi punto, decía que el sexo es algo tan místico que muchas poblaciones antiguas lo utilizaban como método para establecer alianzas, o como decía Dan Brown en su Best Seller: hieros gamos era la forma por la cual los antiguos podían ponerse en contacto con Dios, esto consistía en tener relaciones sexuales con sus parejas para encontrar un balance espiritual y mediante el orgasmo, su mente se ponía en blanco y hablaban con dicha divinidad.
Algo semejante desearía que sucediera con la sexualidad actual, pero no me molesta que la mayoría de las personas sean egoístas y hedonistas al momento de buscar posibles parejas para tener sexo, pues la sexualidad es propia, aunque si un orgasmo es compartido (los dos llegan al mismo tiempo) se experimenta una verdadera comunión y aquellas alianzas de nuestros antepasados se vuelven plausibles entre una pareja que se ama y una que se conoció en la cama.

Algo semejante desearía que sucediera con la sexualidad actual, pero no me molesta que la mayoría de las personas sean egoístas y hedonistas al momento de buscar posibles parejas para tener sexo, pues la sexualidad es propia, aunque si un orgasmo es compartido (los dos llegan al mismo tiempo) se experimenta una verdadera comunión y aquellas alianzas de nuestros antepasados se vuelven plausibles entre una pareja que se ama y una que se conoció en la cama.