Recientemente tuvimos habitando en casa a uno de mis primos, y observándolo me puse a pensar qué es lo que determina que una persona tenga o no éxito en su vida. Se me ocurrieron varias hipótesis:
1. Las personas somos exitosas porque así nos lo proponemos.
2. El éxito se debe a que los padres de cada individuo determinan los posibles
cambios que la vida de su hijo tendrá y le asignan una profesión y un papel en la vida.
cambios que la vida de su hijo tendrá y le asignan una profesión y un papel en la vida.
3. Se tiene éxito una vez que la generación a la cual pertenece el individuo en la historia de la familia corresponde con el desarrollo profesional.
Yo me inclino por la última opción, y no tengo mayor sustento que la propia experiencia, por ejemplo, en mi familia paterna hay dos tías y dos tíos, en mi familia materna había dos tías y un tío, actualmente sólo vive una de ellas. De cada tío mencionado hay en promedio cuatro primos, de cada primo hay otros cuatro hijos eso da una suma abismal de bisnietos porque nuestra historia familiar inició de la siguiente manera:
--(1930-1940) Mis abuelos eran personas de una fiel vida rural, que no conocieron tecnología alguna, mucho menos fueron a la escuela, y si acaso sabrían leer por algún motivo desconocido, pues para aquellos tiempos las escuelas rurales eran escasas. Aprendieron a realizar lo que sus padres les enseñaron: las mujeres en la cocina y los hombres al campo.
--(1950-1960) Mis padres y mis tíos, nacieron en ese ambiente rural, pero tuvieron un mediano acceso a la educación, los más afortunados terminaron la secundaria, pues la economía familiar (y la del país) estaba muy desequilibrada en el campo, no obstante conocieron las tecnologías surgidas de una mayor apertura mercantil con Estados Unidos, aquello produjo una búsqueda de la mejora en las condiciones de la vida familiar y provocaron el desplazamiento de la mayoría de los integrantes hacia las ciudades cercanas o hacia las más importantes del país, otros simplemente viajaron hacia aquel Estados Unidos que prometía estabilidad y riqueza.
--(1980-1990) Mis primos y yo hemos nacido en los tiempos en que la tecnología no estaba tan al alcance de la mano, pero la televisión nos educó muy bien como para obligarnos a pedírsela a nuestros papás, la mayoría de los primos tuvimos oportunidad de estudiar más que la preparatoria, muchos se quedaron hasta allí, algunos más estudiaron hasta la universidad, la mayoría de los que regresaron al estado de origen de sus abuelos eligieron carreras de profesor y educadores, los demás elegimos otras cosas. Buscamos empleos desesperadamente, porque al parecer varias familiar tuvieron las mismas condiciones y sus retoños están entre nuestros competidores, algunos tuvimos la oportunidad de generar micro empresas que quizá no funcionen, está por verse. Estamos tan comunicados y llenos de tecnología que el día en que el internet se caiga quizá nuestras vidas también.
--(2010-2020) Los hijos de mis primos espero que tengan mucha mayor suerte con la creación de empresas, que sean aquellos que ya pudieron hacer de nuestros apellidos algo grande, quizá a mí ni siquiera me toque verlo, pero auguro un futuro de éxito en el perfeccionamiento de los genes exitosos de los familiares, lograrán hacer de sus vidas algo provechoso y no solo tener hijos a diestra y siniestra.
Claro que hay sus excepciones, el caso es saber aprovechar el tiempo de una manera ventajosa y conveniente, si lo único que se busca es enriquecimiento, si se busca superación intelectual es mejor ignorar a la familia, así lo estamos pensando muchos en estos momentos jaja.
¿Y tú, a qué generación perteneces?, ¿te saltaste alguna etapa generacional?, ¿eres una excepción en la cadena de la supervivencia?, si es así, ¿cómo serán tus hijos, qué harán?