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domingo, 11 de agosto de 2013

Promesas

Estuve pensando últimamente en lo que sucede con las promesas que no se cumplen, no porque no haya habido motivación de cumplirlas, si no porque la otra parte involucrada simplemente ya no se encuentra interesada en que se cumpla. ¿Qué pasa en esos casos?, ¿dónde van a parar todas las promesas que no se cumplen?, ¿hay algún cielo de las promesas, o alguna dimensión en donde sí se cumplen?, es decir, cuando una pareja ha roto su relación por algún motivo, o ha devenido la muerte de algun amigo involucrado en la promesa, cuando se acaban las relaciones, ¿simplemente se anulan las promesas y la esperanza de que se cumplieran?, al parecer todos lo vemos de esa manera, para nosotros no es peligroso romper una promesa cuando la base de ella también está roto, pero para saber más sobre lo que sucede con nuestras promesas debemos saber ¿qué es una promesa?
Etimológicamente podemos dividir la palabra promesa como "pro" o antes y "mesa" que significa algo así como salir o enviar, entonces quiere decir "algo que se hace antes de salir o se envía". En la actualidad este acto tiene cierto plazo de cumplimiento, puede entenderse más como un acuerdo entre dos partes en el que una de las dos partes se compromete a llevar a cabo algo por alguien con cierto sacrificio en caso de lograr otra cosa.
La finalidad de las promesas es que es una especie de juramento oral en el que se empeña más que nada el honor y la dignidad de las personas, y en caso de no cumplirse se ve afectado la imagen que tienen los demás de la persona, fuera de eso, no sucede nada... Si no pasa nada con las promesas incumplidas, ¿qué sentido tiene hacerlas?, lo único que se afecta al no cumplirlas es la credibilidad de la persona, aunque como decía un profe, "te vas acabando las cartas con cada excusa" y luego es imposible que alguien tenga confianza a menos que "se lo prometan" o "se lo juren".

Bajo todo este escenario, ¿será bueno creer en las promesas?, ¿no es mejor pensar que tal y como somos los humanos cambiantes y variables es casi imposible decir que algo se logrará porque no se sabe ni siquiera que es lo que se vivirá mañana? Yo creo que si se tienen tantas ganas de que algo se cumpla en un plazo de tiempo medianamente largo, es mejor jurar algo -si es que se está seguro de poder cumplirlo-, porque creo que esa frase tiene más misticismo, pues se atribuye a los juramentos que el nombre de dios está implícito en tus palabras, y no cumplirlo es la condena eterna del alma. En lo personal no creo mucho en eso, por ello nunca creo en las promesas, tampoco culpo a las personas que no las cumplen, pues no se está en el mismo periodo temporal para cumplirlo, las vidas de todos cambian continuamente, a menos que se tenga una bola de cristal se podría hacer promesas a diestra y siniestra, el honor y la dignidad de los hombres nunca sería mancillado, por lo tanto, creer en las promesas es como pensar que cualquier jugada al lanzar los dados nos hace ganar, es una jugada que solo decide el azar y no el destino.