Iba a escribir esto hace una semana, pero prefiero hacerlo ahora para comentar con mayores detalles todo lo sucedido, el 6 de julio (justo al inicio de mi periodo vacacional neto) me extrajeron una muela del juicio que estaba creciendo de lado y justo por debajo de otra muelita existente, lo que provocaba que se presionaran entre ambas cuando mascaba algo con la zona afectada. El día que asistí a evaluación el cirujano fue bastante severo al decidir que en ese preciso instante debía hacer la extracción y yo iba totalmente sola, por suerte no me dolió en absoluto, sólo de regreso a casa...
El dolor se volvió insoportable para la tarde, y mucho peor el día siguiente, después se volvió débil y al final, justo por mi cumpleaños empezaron unos extraños dolores de cabeza que rayaban en la migraña, casi lloraba y cualquier cura casera se volvía un infierno, hasta que al final tuve que hacer mal uso de la automedicación y tomar pastillitas de paracetamol, sólo estas me devolvían la paz que me provocaba mi dolor de muelas, es decir, el dolor de cabeza y el dolor de muelas eran dos cosas distintas, quizá una derivada de la otra, pero hubo momentos en que los tenía a los dos juntos, finalmente fui nuevamente con la estomatóloga (hasta hace quince días ignoraba que una estomatóloga tenía las mismas funciones que una odontóloga y que su nombre distinto viene de la raíz del ciertas vocablos en latín) quien me dijo que mi no-muela (cicatríz) estaba de pelos, me puso un medicamento que parecía una arañita que sabía a medicina mentolada y yo salí contentísima a besar a mi novio para verlo hacer caras de trauma por el extraño aroma.
Por suerte me esperaban unas deliciosas vacaciones en Guanajuato con mi amorcito, y fue divertidisimo aunque estuvimos muy poco tiempo al parecer conocimos toda la hermosa ciudad con todo y sus vicios, hedores y malvivencias, aqui les dejo una fotito que mi noviecito me tomó con instrucciones de que no se revelara mi verdadera identidad, jajaja. Enjoy it!
