miércoles, 19 de octubre de 2011

Las vueltas que da la vida!!!

Si hace dos años no hubiera decidido mirar al chico que me susurraba cositas al oído jamás me habría percatado de que el chico poseía las pestañas más largas que había visto en toda mi vida, no hubiese dejado a mi novio de aquel entonces y él en este momento no estaría casado... Sí, escribí casado no cansado. Cansada estoy yo pero él está casado, así nomás, recuerdo que antes de que se hubiera distanciado tanto de mí me dijo que era muy felíz con la chica y yo me sentía muy agusto porque por fin él estaba haciendo su vida y ya no estaba tan lastimado como me la pasé pensando un año antes, pero no creí que fuese a tomar esta tajante decisión, y escribo decisión porque espero que haya sido así, pero casi juro que hubo coerción por parte de alguna de las partes.
Desde que escribo esto siempre he defendido mi negativa al matrimonio y a otras imposiciones que los roles sociales avalan (como tener una casa, un auto y una familia grandota), yo no quisiera decir nada pero se rumora entre los pasillos de la escuela que sólo se toma como opción el matrimonio (es decir, estando sin un patrimonio que ofrecer ni algo con lo que se pueda comenzar) cuando la mojigata sociedad apresura a hacerlo, es decir, cuando te obligan a casarte porque "más vale cubrir las apriencias".

Por supuesto, al ser la ex novia sumamente mala onda no estuve invitada a la boda ni por equivocación, jamás me enteré de que eso iba a suceder, y estoy esperando que la vida haga que mi gran amigo vuelva a ser tal, si jamás vuelve a buscarme entenderé que nunca fui su amiga, pero al menos -supongo- ya estaré muy vieja para decir "realmente me equivoqué con ese chico", si regresa estaré ahi para él, porque los cuatachos del alma dificilmente se vuelven a encontrar, y si vuelvo a nacer me gustaría volvermelo a encontrar.

jueves, 6 de octubre de 2011

Comprendiendo la comprensión

En el pasado lastimé profundamente a alguien, eso me hace deberle una a la vida.
Y al parecer se la está cobrando desde ahorita, mi relación con mi actual pareja es explosiva porque al parecer él es eufórico y a ratos triste y seco, yo soy peor, a veces creo que él actúa de esa forma como un reflejo de lo que yo lo hago sentir, pero todas las personas cercanas a mi dicen que es él, a su vez también creo que las personas cercanas dicen eso porque yo les cuento una historia en donde siempre soy la víctima. Posiblemente sea yo la del problema pero es una cosa imposible de soportar, me siento extraña porque cuando no estoy con él lo pido casi a gritos y justo cuando saldrémos dudo de salir con él y lo peor es que en la cita ya me es insoportable estar con él, ¿seré bipolar?, necesito al psicólogo con desesperación porque duele vivir así, me siento fea físicamente, y él me pone a competir con actrices, con muchachitas que ve en la calle o hasta sus amigas de la escuela, es dificil hacer eso, es decir: competir por alguien que no es precisamente un adonis. Es injusto.
Mi exnovio se enojaba porque yo no lo llamaba nunca, porque no conocía a mis papás después de tres años de estar juntos y yo no entendía qué era lo que me exigía hasta hoy que pido exactamente lo mismo a mi pareja.
La vida puede ser tan cruel algunas veces, te demuestra que lo que tenías era un regalo de un ser divino y que ahora debes experimentar con el infierno, alguien que te haga sentir sola, fea y triste, haciendo que odies a la única persona que está contigo: a ti misma. Déjalo, me dicen todos, lo haré, pero él no tiene la culpa, sólo yo.